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Rutina completa para piel grasa: guía de Unison

Rutina completa para piel grasa: guía de Unison

La piel grasa no necesita un «secado» agresivo, sino un equilibrio inteligente: limpieza suave, hidratación regular, activos bien elegidos y protección solar diaria. Uno de los errores más frecuentes en el cuidado de la piel grasa es intentar eliminar el sebo a cualquier precio. Como resultado, la piel puede volverse deshidratada, sensible, irritada y, al mismo tiempo, seguir produciendo grasa con rapidez.

Una rutina adecuada para piel grasa por la mañana y por la noche ayuda a reducir los brillos, mantener los poros más limpios, disminuir la tendencia a los comedones y las imperfecciones, y conservar una barrera cutánea saludable. La Academia Americana de Dermatología recomienda, en caso de piel grasa, limpiar el rostro hasta dos veces al día y después de sudar, elegir productos etiquetados como oil-free y non-comedogenic, y evitar frotar la piel de forma agresiva.

En este artículo veremos cómo construir una rutina completa de mañana y noche para piel grasa, qué ingredientes son realmente adecuados, qué errores conviene evitar y cómo elegir productos para el cuidado diario.

¿Qué significa tener piel grasa?

La piel grasa es un tipo de piel en el que las glándulas sebáceas producen más sebo del necesario para mantener un equilibrio cómodo. El sebo en sí no es un problema: ayuda a proteger la piel, contribuye a su elasticidad y forma parte de la barrera protectora natural. Las dificultades aparecen cuando se produce en exceso. La piel grasa suele manifestarse de la siguiente manera:

  • el rostro empieza a brillar poco tiempo después de la limpieza;
  • los poros se ven más visibles;
  • el maquillaje dura menos durante el día;
  • aparecen con frecuencia puntos negros, comedones cerrados o imperfecciones;
  • la piel puede parecer densa, pero a veces también sentirse tirante.
Piel grasa con brillo y poros visibles en la zona T

Es importante entender que tener piel grasa no significa tener «la piel sucia». El exceso de brillo no está directamente relacionado con una mala higiene. De hecho, lavarse la cara con demasiada frecuencia, usar lociones con alcohol o recurrir a exfoliantes agresivos puede empeorar el estado de la piel, ya que se altera su barrera protectora.

Cómo saber si tienes piel grasa

Para saber si realmente tienes piel grasa, puedes hacer una prueba sencilla en casa. Lava el rostro con un limpiador suave, no apliques crema, sérum ni protector solar, y espera entre 1 y 2 horas. Si el rostro empieza a brillar de forma evidente no solo en la zona T, sino también en mejillas, barbilla y frente, y la piel se nota densa o «oleosa», probablemente tienes un tipo de piel grasa.

Señales frecuentes de piel grasa

Entre los signos más habituales de la piel grasa se encuentran:

  • el brillo aparece pocas horas después de la limpieza;
  • los poros son visibles, especialmente en nariz, mejillas y frente;
  • aparecen puntos negros con frecuencia;
  • la piel tiende a formar comedones cerrados;
  • el maquillaje pierde duración rápidamente;
  • se necesita polvo o papeles matificantes durante el día;
  • las cremas de textura densa se sienten pesadas.

Pero hay un matiz importante: la piel grasa también puede estar deshidratada. En ese caso, la persona ve brillo, pero al mismo tiempo siente tirantez, irritación, descamación o incomodidad después de lavarse la cara.

Diferencia entre piel grasa y piel mixta

La piel grasa se confunde a menudo con la piel mixta. La diferencia está en la distribución del sebo.

  • En la piel grasa, el brillo suele aparecer en casi todo el rostro: frente, nariz, barbilla y mejillas. Los poros pueden verse más visibles no solo en la zona T, sino también en la parte central del rostro.
  • En la piel mixta, la grasa se concentra principalmente en la zona T: frente, nariz y barbilla. Las mejillas pueden ser normales, secas o sensibles.

Esta diferencia es importante porque el cuidado debe adaptarse. La piel grasa suele necesitar fórmulas ligeras y seborreguladoras en todo el rostro, mientras que la piel mixta requiere un enfoque más flexible: por ejemplo, productos matificantes solo en la zona T y texturas más hidratantes en las mejillas.

Objetivos de una rutina para piel grasa

El objetivo del cuidado de la piel grasa no es eliminar el sebo por completo. Eso no es posible ni necesario. El objetivo es llevar la piel a un estado más estable. Una rutina adecuada debe:

  • regular el exceso de brillo;
  • limpiar la piel suavemente sin resecarla;
  • mantener los poros más limpios;
  • reducir el riesgo de comedones e imperfecciones;
  • fortalecer la barrera cutánea;
  • aportar una hidratación ligera, pero suficiente;
  • proteger la piel frente a la radiación ultravioleta;
  • ayudar a que la piel se vea más uniforme y calmada.

Rutina de mañana para piel grasa

El cuidado de mañana para piel grasa debe ser ligero, pero completo. Su función es retirar el sebo acumulado durante la noche, preparar la piel para el día, reducir los brillos y protegerla del sol.

Rutina de mañana para piel grasa con limpieza sérum hidratante y protector solar.

Paso 1. Limpieza suave

Por la mañana, la piel grasa se limpia mejor con un gel o una espuma suave. El producto debe retirar el exceso de sebo, pero sin dejar sensación de «piel que chirría». Si después de lavarte la cara la piel se siente muy tirante, se enrojece o necesitas aplicar crema de inmediato, probablemente el limpiador es demasiado agresivo. Puedes elegir limpiadores en nuestro catálogo: Kits de limpieza facial y Productos de limpieza facial.

No conviene lavarse la cara con jabón ni limpiar el rostro con cepillos duros. La fricción puede irritar la piel y hacer que las imperfecciones se vean más evidentes. La Academia Americana de Dermatología también señala que al lavar el rostro no se debe frotar la piel, porque esto puede empeorar su aspecto.

Paso 2. Tónico o esencia ligera

El tónico o la esencia no son pasos obligatorios, pero pueden ser útiles si la piel se engrasa rápidamente, reacciona a la limpieza con tirantez o necesita un extra de calma. Puedes ver opciones en las categorías: Tónicos y astringentes y Tóner.

Para piel grasa suelen funcionar bien las fórmulas ligeras con ingredientes calmantes, hidratantes o seborreguladores, siempre que no dejen una película pesada sobre la piel. No conviene elegir tónicos con mucho alcohol que dan una sensación inmediata de «limpieza», pero pueden resecar la piel. Después de este tipo de productos, la grasa suele volver incluso más rápido porque la piel intenta compensar la incomodidad.

Paso 3. Sérum regulador

El sérum de mañana es una buena forma de incorporar activos que trabajan sobre el exceso de grasa, los poros, el tono irregular y las marcas postacné. Puedes encontrar opciones en la categoría Sérums faciales. Para piel grasa suelen ser especialmente útiles: niacinamida, zinc, ácido salicílico en fórmulas suaves, ácido azelaico, formas ligeras de vitamina C.

La niacinamida se utiliza con frecuencia en el cuidado de la piel grasa porque puede ayudar a regular la producción de sebo y reducir la tendencia a la obstrucción de los poros. Cleveland Clinic señala que la niacinamida puede ayudar a regular la cantidad de grasa que producen las glándulas, algo importante en pieles con tendencia a imperfecciones y poros obstruidos.

Si la piel es sensible, es mejor no introducir varios activos al mismo tiempo. Por ejemplo, por la mañana puedes usar niacinamida y dejar los ácidos o el retinol para la rutina de noche.

Paso 4. Hidratante ligera

Uno de los errores más habituales es no usar crema porque la piel «ya es grasa». En realidad, grasa e hidratación no son lo mismo. La piel puede producir sebo de forma activa y, aun así, sufrir falta de agua. Para piel grasa conviene elegir: gel-crema, emulsiones ligeras, fluidos, fórmulas oil-free, productos non-comedogenic,texturas que se absorban rápido y no dejen un brillo pesado. Puedes ver opciones en la categoría Cremas hidratantes faciales.

Una buena crema hidratante no debe sobrecargar la piel. Su función es apoyar la barrera cutánea, reducir la sensación de tirantez y ayudar a que la piel esté más estable.

Paso 5. Protector solar para piel grasa

La protección solar es un paso imprescindible en la rutina de mañana. La piel grasa suele tener tendencia a marcas postacné, tono irregular e imperfecciones, y la radiación ultravioleta puede intensificar la pigmentación y ralentizar la recuperación de la piel.

La Academia Americana de Dermatología recomienda, en pieles con tendencia al acné, elegir protectores solares con indicaciones como non-comedogenic o «won’t clog pores», y para la protección al aire libre usar un SPF de amplio espectro de 30 o superior. Para piel grasa suelen funcionar mejor: fluidos solares ligeros, geles, fórmulas matificantes, protectores solares oil-free, SPF que se adapte bien bajo el maquillaje, productos sin sensación pegajosa. Puedes ver opciones en la categoría Protector solar.

Si utilizas ácidos, retinol o productos para imperfecciones, el SPF es todavía más importante. Sin protección solar, la piel puede volverse más sensible y las marcas postacné más visibles.

Rutina de noche para piel grasa

La rutina de noche sirve para limpiar la piel de protector solar, maquillaje, contaminación, sebo y preparar el rostro para la recuperación. Por la noche suelen utilizarse activos que trabajan sobre los poros, la textura, las imperfecciones y la renovación de la piel.

Paso 1. Doble limpieza si usas SPF o maquillaje

Si has aplicado protector solar, maquillaje, base de maquillaje densa o productos resistentes al agua, por la noche es recomendable hacer doble limpieza.

  • El primer paso ayuda a disolver el SPF, el maquillaje y las impurezas liposolubles. Puede ser un aceite limpiador, un bálsamo o agua micelar, si tu piel la tolera bien.
  • El segundo paso consiste en usar un gel o espuma suave para limpiar la piel en sí.

En piel grasa, la doble limpieza no debe ser agresiva. No hace falta frotar el rostro con discos de algodón hasta enrojecerlo ni usar demasiados limpiadores seguidos. El objetivo es una piel limpia, pero sin irritación.

Paso 2. Limpieza facial

Después del primer paso de limpieza, utiliza un gel limpiador suave. Debe retirar los restos de SPF, maquillaje y sebo, pero sin dañar la barrera cutánea.

Si después de lavarte la cara por la noche la piel se siente muy seca, roja o con sensación de ardor, conviene revisar el limpiador. Puede que sea demasiado fuerte o que estés usando demasiados activos en una misma rutina.

Paso 3. Exfoliación química 1–3 veces por semana

La piel grasa suele tener tendencia a la obstrucción de los poros, por eso una exfoliación química suave puede ser útil. Pero es importante no convertirla en una agresión diaria. En piel grasa se utilizan con frecuencia:

  • ácido salicílico;
  • ácido glicólico;
  • ácido mandélico;
  • PHA para pieles más sensibles.

El ácido salicílico es especialmente popular en pieles grasas y con tendencia acneica porque ayuda a exfoliar y a limpiar los folículos obstruidos. DermNet también indica que el ácido salicílico puede ayudar a trabajar sobre puntos negros y puntos blancos.

La frecuencia ideal depende del estado de la piel. Para empezar, suele ser suficiente 1–2 veces por semana. Si la piel lo tolera bien, se puede aumentar la frecuencia, pero no conviene usar ácidos todas las noches sin necesidad. Señales de que estás usando demasiados ácidos: ardor, descamación, tirantez, enrojecimiento, sensibilidad repentina a productos habituales, irritación alrededor de la boca o la nariz.

Paso 4. Tratamiento nocturno

Por la noche puedes usar activos que trabajan de forma más específica sobre la textura, los poros, las imperfecciones y las marcas postacné. Opciones adecuadas:

  • niacinamida, para la seborregulación y la barrera cutánea;
  • ácido azelaico, para marcas postacné, rojeces e imperfecciones;
  • retinol, para textura, poros y renovación cutánea;
  • ácido salicílico, para comedones y exceso de grasa;
  • productos con zinc, para el equilibrio y la reducción del brillo.

El ácido azelaico puede utilizarse en pieles con acné y marcas postacné. DermNet señala que se usa como tratamiento tópico para acné leve a moderado y que también puede ayudar a reducir la pigmentación postinflamatoria.

El retinol y los retinoides deben introducirse de forma progresiva. Empieza con 1–2 noches por semana y aumenta la frecuencia solo si la piel lo tolera bien. No conviene combinar en la misma noche retinol con ácidos fuertes, especialmente si la piel es sensible o está deshidratada.

Paso 5. Hidratación y reparación de barrera

Aunque la piel sea grasa, la crema de noche es importante para la recuperación. Durante la noche, la piel atraviesa procesos de renovación y necesita apoyo suficiente para mantener su barrera en buen estado. Si la piel es grasa, no es obligatorio usar una crema nutritiva densa. A menudo funciona mejor un gel-crema ligero que calma e hidrata sin sobrecargar los poros. Busca ingredientes como: pantenol, ceramidas, ácido hialurónico, centella asiática, aloe vera, beta-glucano, componentes calmantes ligeros.

Ingredientes recomendados para piel grasa

Los ingredientes adecuados son la base de una rutina eficaz. Pero es importante recordar que incluso un buen activo puede causar irritación si se usa con demasiada frecuencia o se combina con productos incompatibles.

Niacinamida

La niacinamida es uno de los ingredientes más versátiles para piel grasa. Es adecuada para el cuidado diario, combina bien con muchos activos y puede utilizarse tanto por la mañana como por la noche. Es especialmente útil si la piel grasa también está deshidratada o sensible. Puede ayudar a: reducir la apariencia del brillo graso, apoyar la barrera cutánea, disminuir la apariencia de los poros, mejorar el tono de la piel, apoyar la piel con tendencia a imperfecciones.

Ácido salicílico

El ácido salicílico es un BHA especialmente adecuado para piel grasa porque trabaja sobre los poros y los comedones. Puede ayudar a: exfoliar las células muertas, reducir la obstrucción de los poros, trabajar sobre los puntos negros, disminuir la tendencia a los comedones, mejorar la textura de la piel.

Cleveland Clinic señala que el ácido salicílico puede penetrar en las aberturas de los folículos pilosos que contienen sebo, por lo que puede ayudar en pieles con tendencia acneica. Es mejor introducirlo poco a poco. Si la piel es sensible, empieza con 1–2 veces por semana.

Zinc

El zinc aparece con frecuencia en fórmulas para piel grasa y con tendencia a imperfecciones. Puede ayudar a reducir visualmente el brillo y a apoyar el equilibrio de la piel. Funciona bien en sérums, tónicos y cremas ligeras. Muy a menudo se combina con niacinamida.

Ácido azelaico

El ácido azelaico es adecuado para pieles con tendencia a imperfecciones, marcas postacné, rojeces y tono irregular. Puede ser útil no solo en piel grasa, sino también en piel sensible, siempre que la piel lo tolere bien. Puede usarse por la noche o por la mañana bajo protección solar. En piel sensible, conviene empezar con poca frecuencia y observar la reacción.

Retinol

El retinol puede ser útil para piel grasa cuando hay: textura irregular, poros visibles, comedones cerrados, marcas postacné, primeros signos de envejecimiento, tendencia a imperfecciones. Sin embargo, el retinol requiere precaución. No debe introducirse al mismo tiempo que demasiados activos. Empieza poco a poco, usa hidratación y aplica siempre SPF por la mañana.

Arcillas y mascarillas purificantes

Las mascarillas de arcilla pueden reducir rápidamente el brillo y aportar sensación de limpieza. Son adecuadas como cuidado complementario 1–2 veces por semana. Pero no conviene dejar que la mascarilla de arcilla se seque por completo hasta agrietarse. Esto puede resecar la piel. Es mejor retirarla cuando todavía está ligeramente húmeda y aplicar después una hidratante ligera.

Ingredientes que conviene evitar o usar con cuidado

La piel grasa no tolera bien la sobrecarga. A veces el problema no es que la rutina sea demasiado suave, sino que es demasiado agresiva. Conviene usar con cuidado:

  • lociones con mucho alcohol;
  • exfoliantes físicos agresivos;
  • cepillos de limpieza duros;
  • aceites demasiado densos;
  • bálsamos comedogénicos;
  • cremas nutritivas muy pesadas;
  • varios ácidos al mismo tiempo;
  • retinol y ácidos en la misma noche;
  • productos que dejan sensación de ardor intenso o enrojecimiento fuerte.

Si un producto provoca un ligero cosquilleo durante los primeros minutos, puede ser una reacción normal con algunos activos. Pero el ardor intenso, el enrojecimiento persistente, el picor, el dolor o la descamación son señales de que conviene simplificar la rutina.

Ejemplo de rutina completa para piel grasa

A continuación tienes un ejemplo básico que se puede adaptar al estado de la piel. No es un tratamiento médico, sino una lógica de cuidado facial en casa.

Rutina de mañana

Si la piel es muy grasa, puedes elegir un fluido en lugar de una crema. Si el protector solar ya aporta suficiente hidratación, a veces la crema de mañana puede ser muy ligera o aplicarse solo en las zonas donde hay sequedad. Por la mañana:

  • limpiador suave en gel;
  • tónico o esencia ligera, si necesitas más confort;
  • sérum con niacinamida, zinc o una forma ligera de vitamina C;
  • hidratante ligera;
  • SPF 30–50 con textura ligera o matificante.

Rutina de noche

Este enfoque reduce el riesgo de irritación y ayuda a que la piel se adapte. Por la noche:

  • primer paso de limpieza, si has usado SPF o maquillaje;
  • gel limpiador suave;
  • activo según necesidad: ácido salicílico, ácido azelaico, retinol o niacinamida;
  • hidratante ligera;
  • en caso de irritación, fórmula reparadora sin ácidos ni retinol.

Es mejor no usar todos los activos en una misma noche. Por ejemplo:

  • lunes — ácido salicílico;
  • martes — hidratación y reparación;
  • miércoles — retinol;
  • jueves — hidratación;
  • viernes — ácido azelaico;
  • sábado — hidratación;
  • domingo — mascarilla o descanso de activos.

Rutina para piel grasa con acné

Si la piel grasa tiene tendencia al acné, el cuidado debe ser especialmente cuidadoso. El objetivo principal es reducir la obstrucción de los poros y la inflamación, pero sin dañar la barrera cutánea. Puedes ver opciones en la categoría Tratamientos para el acné. En la rutina se puede incluir:

  • limpieza suave 2 veces al día;
  • ácido salicílico varias veces por semana;
  • ácido azelaico para marcas postacné y rojeces;
  • niacinamida para la seborregulación;
  • crema ligera non-comedogenic;
  • SPF sin textura pesada ni grasa.

No se deben manipular ni exprimir las imperfecciones. Esto aumenta el riesgo de marcas, manchas y cicatrices. Si el acné es doloroso, profundo, se extiende o deja cicatrices, es mejor consultar con un dermatólogo. DermNet indica que los tratamientos tópicos para el acné pueden presentarse en forma de limpiadores, soluciones, lociones, geles y cremas, y que algunos requieren prescripción médica.

El cuidado cosmético puede mejorar el aspecto de la piel y ayudar a mantenerla en mejores condiciones, pero en casos de acné intenso no sustituye el tratamiento médico.

Rutina para piel grasa deshidratada

La piel grasa deshidratada es una situación muy frecuente. La piel brilla, pero al mismo tiempo puede descamarse, enrojecerse, reaccionar a los activos y sentirse tirante. Signos de piel grasa deshidratada:

  • el brillo aparece rápido, pero la piel se siente seca;
  • hay tirantez después de la limpieza;
  • la base de maquillaje marca las descamaciones;
  • los ácidos y el retinol provocan irritación;
  • la piel se ve apagada, aunque sigue siendo grasa.

A veces la piel grasa mejora no al añadir más activos, sino al reparar la barrera cutánea. Qué hacer:

  • eliminar limpiadores agresivos;
  • reducir temporalmente ácidos y retinol;
  • añadir una hidratante ligera;
  • usar pantenol, ceramidas y ácido hialurónico;
  • no saltarse el SPF;
  • evitar tónicos con alcohol.

Errores frecuentes en el cuidado de la piel grasa

Los errores en el cuidado de la piel grasa se repiten con frecuencia. A primera vista parecen lógicos, pero en realidad pueden empeorar el estado de la piel.

  • El primer error es lavarse la cara demasiado a menudo. Si limpias el rostro 4–5 veces al día, la piel puede volverse más irritada y deshidratada.
  • El segundo error es usar productos con mucho alcohol. Eliminan el brillo rápidamente, pero suelen dar un efecto a corto plazo y alterar el confort de la piel.
  • El tercer error es no aplicar crema hidratante. Sin hidratación, la piel puede volverse menos estable y tolerar peor los activos.
  • El cuarto error es saltarse el SPF, especialmente si en la rutina hay ácidos, retinol o productos para marcas postacné.
  • El quinto error es usar demasiados activos al mismo tiempo. Por ejemplo, ácido, retinol, vitamina C y mascarilla purificante en un mismo día pueden irritar incluso una piel grasa y resistente.
  • El sexto error es cambiar constantemente de rutina. La piel necesita tiempo para adaptarse. Normalmente los resultados de una rutina bien planteada no se valoran en 2–3 días, sino después de varias semanas de uso regular.

Cuándo consultar con un especialista

El cuidado en casa es útil para mantener la piel y trabajar sobre grasa ligera, brillos, comedones e imperfecciones moderadas. Pero hay situaciones en las que es mejor consultar con un dermatólogo o cosmetólogo. Conviene pedir ayuda profesional si:

  • el acné es doloroso y profundo;
  • aparecen nódulos o quistes;
  • las imperfecciones dejan cicatrices;
  • la piel se ha vuelto muy grasa de repente y sin una causa clara;
  • hay irritación intensa;
  • la rutina en casa no ayuda después de 8–12 semanas;
  • aparecen manchas marcadas después de las imperfecciones;
  • no sabes cómo combinar los activos.

En caso de acné intenso, es importante no retrasar la consulta. Cuanto antes se elija una estrategia adecuada, menor será el riesgo de cicatrices y marcas persistentes.

Conclusión: la mejor rutina para piel grasa es constante, no agresiva

La mejor rutina para piel grasa no es la más compleja ni la más «fuerte». Es una rutina que se puede usar de forma constante sin provocar irritación.

Por la mañana, la piel grasa necesita limpieza suave, un activo seborregulador ligero, hidratación y SPF. Por la noche, necesita una limpieza más completa, activos según sus necesidades y apoyo de la barrera cutánea.

Lo más importante es no resecar la piel, no mezclar demasiados activos y no saltarse la hidratación. La piel grasa puede verse limpia, uniforme y fresca si el cuidado se construye alrededor del equilibrio, no de la lucha contra el sebo.

En Unison puedes encontrar productos profesionales para cada etapa de la rutina: desde una limpieza suave hasta un SPF ligero y sérums activos para piel con tendencia a brillos, poros e imperfecciones.

Preguntas frecuentes sobre la rutina para piel grasa

¿Cuántas veces al día debo lavar la piel grasa?

Normalmente, basta con limpiar la piel grasa dos veces al día: por la mañana y por la noche. También puedes lavar el rostro después de sudar intensamente. Una limpieza demasiado frecuente puede irritar la piel y alterar su barrera protectora.

¿La piel grasa necesita crema hidratante?

Sí. La piel grasa necesita hidratación. El sebo y el agua no son lo mismo. Si a la piel le falta agua, puede verse brillante, pero sentirse tirante e irritada.

¿Qué sérum es mejor para piel grasa?

Para piel grasa suelen funcionar bien los sérums con niacinamida, zinc, ácido salicílico, ácido azelaico o formas ligeras de vitamina C. La elección depende del objetivo: brillo, poros, comedones, marcas postacné, imperfecciones o tono irregular.

¿Puedo usar retinol si tengo piel grasa?

Sí, el retinol puede ser útil en piel grasa, especialmente si hay textura irregular, poros visibles, comedones o marcas postacné. Pero debe introducirse de forma gradual, empezando con 1–2 veces por semana, y siempre usando SPF por la mañana.

¿Qué protector solar usar si tengo piel grasa?

Es mejor elegir un fluido solar ligero, un gel o una fórmula matificante con indicaciones como oil-free, non-comedogenic o suitable for oily skin. El producto debe ser cómodo, porque si no resulta agradable, será difícil usarlo todos los días.

¿Cómo controlar los brillos durante el día?

Ayudan una limpieza suave por la mañana, un sérum con niacinamida o zinc, una hidratante ligera, un SPF matificante y papeles absorbentes de sebo. No conviene aplicar muchas capas de polvo compacto, porque puede sobrecargar la piel.

¿La piel grasa envejece más lento?

La piel grasa puede conservar durante más tiempo una sensación de densidad y sufrir menos por la sequedad, pero también envejece y necesita SPF, antioxidantes, hidratación y cuidado regular. La radiación ultravioleta sigue siendo uno de los principales factores del envejecimiento prematuro de la piel, independientemente del tipo de piel.

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Sobre el autor

Iryna Velychko, Fundadora de Unison Barcelona

Iryna Velychko es la fundadora de la clínica Unison Barcelona, especialista en cuidado facial y dermocosmética con una visión centrada en resultados naturales y salud cutánea. Con más de 17 años de experiencia profesional en tratamientos personalizados y rutinas de belleza avanzadas, Iryna combina conocimiento técnico con un enfoque humano y cercano:

«La belleza comienza con el cuidado – ¡permítame cuidar de usted!»

A lo largo de su carrera, ha asesorado a cientos de clientes en la elección de productos y protocolos adaptados a cada tipo de piel, desde piel sensible hasta necesidades antiedad y manchas. Iryna supervisa personalmente los contenidos de Unison para garantizar información veraz, práctica y respaldada por la ciencia.

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