saltar al contenido
Manchas solares: causas, prevención y preguntas frecuentes

Manchas solares: causas, prevención y preguntas frecuentes

Las manchas marrones en el rostro, las manos o el escote suelen hacerse más visibles después del verano, unas vacaciones junto al mar o un periodo prolongado de exposición solar. Aunque habitualmente las llamamos manchas solares, detrás de un cambio en el color de la piel puede haber distintos tipos de pigmentación: léntigos solares, melasma, pecas o marcas posteriores a una inflamación.

La mayoría de las manchas solares son benignas, pero no siempre es posible identificar su origen únicamente por su apariencia o mediante una fotografía. Si una mancha es nueva, cambia rápidamente, sangra o tiene un aspecto diferente al resto, debe ser valorada por un dermatólogo antes de iniciar cualquier tratamiento cosmético. La Mayo Clinic recomienda consultar ante lesiones pigmentadas que aumentan de tamaño, presentan bordes irregulares, varios colores o sangrado.

A continuación, explicamos por qué aparecen las manchas solares, en qué se diferencian del melasma, qué ingredientes se utilizan para mejorar el tono desigual y por qué ningún producto despigmentante sustituye a la protección solar diaria.

¿Qué son las manchas solares?

Las manchas solares son áreas de la piel que adquieren un tono más oscuro como consecuencia de una exposición repetida o prolongada a la radiación ultravioleta. Cuando la piel se expone al sol, aumenta la producción de melanina, el pigmento responsable de su color. Esta es una respuesta natural de protección frente a la radiación. Sin embargo, cuando la melanina se distribuye de manera irregular, pueden aparecer zonas más oscuras.

Las manchas pueden ser beige, marrones o grisáceas y presentar bordes definidos o difusos. El léntigo solar suele ser una lesión plana, de color marrón y con límites relativamente bien definidos. A diferencia de las pecas, normalmente no desaparece por completo durante el invierno. Así lo explica DermNet en su guía sobre el léntigo solar.

Las zonas en las que aparecen con mayor frecuencia son: el rostro, la frente y los pómulos, la nariz, la zona del labio superior, el cuello y el escote, el dorso de las manos, los hombros y los antebrazos.

Es importante recordar que una mancha no siempre es consecuencia de las últimas vacaciones. El daño solar se acumula, por lo que algunas alteraciones de la pigmentación pueden manifestarse después de años de exposición habitual.

¿Todas las manchas pigmentarias son iguales?

Principales tipos de manchas en la piel: léntigo solar, melasma, hiperpigmentación postinflamatoria y pecas.

No. Aunque pueden parecer similares, los distintos tipos de pigmentación no tienen las mismas causas ni responden de la misma forma a los tratamientos.

Léntigo solar

El léntigo solar es una mancha plana de color marrón que aparece principalmente en áreas expuestas al sol. Está relacionado con la radiación solar acumulada y suele tener bordes relativamente definidos. A diferencia de las pecas, el léntigo solar persiste durante todo el año, aunque puede oscurecerse ligeramente en verano. Generalmente es benigno, pero una lesión nueva o atípica debe ser examinada por un profesional para descartar otros diagnósticos.

Melasma

El melasma suele manifestarse como zonas de pigmentación más amplias, irregulares y, con frecuencia, simétricas. Es habitual que aparezca en ambos pómulos, la frente, el puente de la nariz, el mentón o la zona situada sobre el labio superior. En su desarrollo pueden intervenir la exposición al sol, la predisposición genética, el embarazo, los cambios hormonales y determinados medicamentos, incluidos algunos anticonceptivos orales.

La Asociación Británica de Dermatólogos señala que el melasma puede mejorar con tratamiento, pero tiende a reaparecer, especialmente cuando la piel vuelve a exponerse al sol. Por eso suele necesitar una estrategia continuada de fotoprotección y cuidado despigmentante.

Hiperpigmentación postinflamatoria

La hiperpigmentación postinflamatoria aparece después de una lesión o proceso inflamatorio de la piel. Puede desarrollarse tras el acné, una dermatitis, una quemadura, una irritación, un peeling demasiado agresivo o la manipulación de granitos. La radiación solar puede oscurecer estas marcas y hacer que permanezcan visibles durante más tiempo. Por eso la fotoprotección es especialmente importante cuando la piel se está recuperando de un proceso inflamatorio.

Pecas

Las pecas están muy relacionadas con la predisposición genética y suelen hacerse más visibles después de la exposición solar. A diferencia del léntigo solar, normalmente se aclaran de forma considerable durante los meses de menor radiación.

¿Cuál es la diferencia entre el léntigo solar y el melasma?

El léntigo solar suele presentarse como una mancha individual, redonda u ovalada, con bordes relativamente definidos. El melasma, en cambio, suele formar zonas más amplias, irregulares y simétricas.

También existen diferencias importantes en el tratamiento. Los léntigos pueden responder bien a determinados procedimientos con láser o luz pulsada. El melasma es más complejo: un tratamiento excesivamente agresivo, el calor o una inflamación intensa pueden empeorar la pigmentación. La Academia Española de Dermatología y Venereología explica que los léntigos solares y el melasma tienen comportamientos distintos y, por tanto, requieren estrategias específicas.

Antes de comenzar un tratamiento intensivo con ácidos, peelings o aparatología, es recomendable que un dermatólogo identifique correctamente el tipo de mancha.

¿Por qué aparecen las manchas solares?

Exposición solar acumulada

La principal causa de los léntigos solares es la radiación ultravioleta acumulada. No solo cuentan los días de playa o las quemaduras solares, sino también la exposición cotidiana durante los paseos, la práctica de deporte al aire libre, la conducción o el trabajo junto a una ventana. La piel recuerda el daño recibido a lo largo del tiempo. Por eso las manchas pueden hacerse visibles años después de las exposiciones que contribuyeron a su formación.

Aplicación insuficiente del protector solar

Incluso un protector con SPF 50 puede ofrecer una protección inferior a la indicada si se aplica en una cantidad demasiado pequeña. También es frecuente olvidar la línea del cabello, las orejas, el cuello, el escote o el dorso de las manos. Otro error habitual consiste en aplicar el producto por la mañana y no renovarlo durante el resto del día.

La Academia Americana de Dermatología aconseja utilizar un protector de amplio espectro con SPF 30 o superior y reaplicarlo aproximadamente cada dos horas durante la exposición al aire libre, además de hacerlo después de nadar o sudar intensamente.

Factores hormonales

El embarazo, determinados anticonceptivos y algunos tratamientos hormonales pueden aumentar la predisposición al melasma. Esto no significa que las hormonas sean siempre la única causa. Lo más habitual es que exista una combinación de predisposición individual, cambios hormonales y exposición a la luz solar.

Acné e inflamación

Cualquier inflamación puede alterar temporalmente la producción de pigmento. Si una marca de acné o una zona irritada se expone al sol sin protección, puede oscurecerse y permanecer visible durante más tiempo.

Rutinas demasiado agresivas

El uso excesivo de ácidos, exfoliantes físicos, peelings domésticos o varios activos intensivos al mismo tiempo puede dañar la barrera cutánea. La irritación resultante puede estimular la pigmentación postinflamatoria. Por eso intentar eliminar las manchas con la rutina más fuerte posible puede producir el efecto contrario.

Las pieles que reaccionan con facilidad pueden beneficiarse de una rutina más sencilla y de fórmulas específicas para piel sensible disponibles en Unison.

Edad y predisposición individual

Las manchas solares se hacen más frecuentes con la edad porque la cantidad total de radiación recibida aumenta con los años. Sin embargo, también pueden aparecer en personas jóvenes, especialmente cuando existe piel clara, predisposición genética, antecedentes de quemaduras solares, exposición frecuente al sol o uso de cabinas de bronceado.

¿Son peligrosas las manchas solares?

La mayoría de los léntigos solares verdaderos son benignos y no necesitan tratamiento médico. No obstante, algunas lesiones pigmentadas pueden parecerse a una mancha solar a simple vista. Por este motivo, conviene consultar a un dermatólogo cuando una mancha:

  • ha aparecido recientemente y sigue cambiando;
  • crece con rapidez;
  • se vuelve muy oscura o casi negra;
  • tiene bordes irregulares o asimétricos;
  • presenta varios colores;
  • sangra;
  • forma costras;
  • produce dolor, picor o inflamación;
  • es muy diferente al resto de las manchas de la piel.

La Mayo Clinic recomienda que los cambios nuevos en la piel sean evaluados por un profesional, especialmente si una lesión aumenta de tamaño, presenta bordes irregulares, varios colores o sangrado.

La cosmética no permite diagnosticar una lesión cutánea. Primero es necesario confirmar que la mancha es benigna y, después, valorar cómo mejorar su apariencia.

¿Las manchas solares desaparecen solas?

Algunas pigmentaciones pueden aclararse durante el invierno, cuando disminuyen la intensidad solar y el tiempo de exposición. 

  • Sin embargo, un léntigo solar marcado normalmente no desaparece por completo sin tratamiento.
  • Las marcas postinflamatorias pueden ir aclarándose gradualmente si se controla la causa de la inflamación, se protege la barrera cutánea y se utiliza fotoprotección diaria.
  • En el caso del melasma, pueden producirse periodos de mejoría, pero las manchas suelen reaparecer tras una nueva exposición al sol, a la luz visible o a determinados desencadenantes hormonales.

El tiempo necesario para apreciar resultados depende del tipo y la profundidad de la pigmentación, de los ingredientes utilizados, de la constancia y, sobre todo, de la calidad de la protección solar. No es realista esperar que un único producto elimine completamente una mancha en pocos días.

¿Cómo prevenir la aparición de nuevas manchas?

Cómo aplicar y reaplicar correctamente el protector solar para prevenir manchas

Utiliza protección solar todos los días

La base de la prevención es un protector solar de amplio espectro que proteja frente a los rayos UVA y UVB. La Academia Americana de Dermatología recomienda escoger fórmulas resistentes al agua y con SPF 30 o superior.

En el clima soleado de España, muchas personas con manchas, melasma o tratamientos fotosensibilizantes prefieren un SPF 50 o 50+ para el rostro, el cuello y el escote. En Unison puedes encontrar una selección de protectores solares faciales con diferentes texturas, acabados y formatos: fluidos ligeros, fórmulas minerales, productos con color, polvos para reaplicar y protectores con ingredientes antioxidantes.

Aplica una cantidad suficiente

Una capa demasiado fina no proporciona el nivel de protección indicado en el envase. El producto debe distribuirse de manera uniforme y cubrir todas las zonas expuestas. No olvides la línea del cabello, las orejas, el cuello, el escote y el dorso de las manos.

Reaplica el protector solar

Una única aplicación por la mañana puede ser insuficiente cuando pasas varias horas al aire libre. El protector debe renovarse aproximadamente cada dos horas durante la exposición directa, así como después del baño, de secarse con una toalla o de sudar intensamente. Un SPF elevado no significa que el producto mantenga intacta su protección durante todo el día.

Para facilitar la reaplicación sobre el maquillaje, pueden resultar prácticos los protectores en polvo o con brocha incluidos en la categoría de fotoprotección facial de Unison.

Utiliza protección también en invierno

La radiación ultravioleta continúa actuando sobre la piel durante todo el año, aunque su intensidad varía según la estación, la hora y las condiciones meteorológicas. La protección diaria es especialmente importante en personas con melasma, hiperpigmentación postinflamatoria o tratamientos destinados a mejorar las manchas.

Considera las fórmulas con color

En casos de melasma o hiperpigmentación persistente, los protectores con pigmentos de óxidos de hierro pueden ser especialmente interesantes. Además de ofrecer protección UVA y UVB, ayudan a reducir la exposición a la luz visible, que puede intensificar determinadas manchas.

La Academia Americana de Dermatología recomienda protectores solares con color y óxidos de hierro para las personas con tendencia al melasma. Un ejemplo disponible en Unison es Shield Flex SPF 50 de Colorescience, un protector facial mineral con pigmentos adaptables. También puedes consultar toda la selección de protección solar de Unison.

Complementa el SPF con protección física

Ningún protector solar bloquea el 100 % de la radiación. Por eso conviene combinarlo con una gorra o sombrero de ala ancha, gafas de sol, ropa protectora y la búsqueda de sombra. La Academia Americana de Dermatología recomienda utilizar varias medidas de fotoprotección de manera conjunta.

¿Qué ingredientes se utilizan para mejorar las manchas solares?

Los productos cosméticos pueden ayudar a reducir la apariencia de las manchas y conseguir un tono visualmente más uniforme. Sin embargo, el ingrediente adecuado dependerá del tipo de pigmentación, de la sensibilidad de la piel y del resto de la rutina.

Vitamina C

La vitamina C es un antioxidante que ayuda a proteger la piel frente al estrés oxidativo asociado a la radiación y otros factores ambientales. En cosmética también se utiliza para mejorar la luminosidad y el aspecto del tono desigual. Habitualmente se aplica por la mañana, antes de la crema hidratante y el protector solar.

En la selección de sérums faciales de Unison puedes encontrar fórmulas antioxidantes para diferentes tipos de piel. Entre ellas se encuentra Direct Delivery Vitamin C Serum de DMK.

Niacinamida

La niacinamida ayuda a reforzar la barrera cutánea y se utiliza en fórmulas destinadas a mejorar el tono irregular, las rojeces y el aspecto general de la piel. Suele tolerarse bien y puede combinarse con numerosos ingredientes. No obstante, como ocurre con cualquier activo, es aconsejable introducirlo de forma progresiva si la piel es sensible.

Ácido azelaico

El ácido azelaico tiene propiedades antiinflamatorias y actúa sobre procesos relacionados con la producción de pigmento. Puede ser especialmente útil cuando las manchas aparecen junto con acné, inflamación o marcas postinflamatorias. Un ejemplo disponible en Unison son las ampollas Azelaic Regulating de Reviderm. La concentración y la frecuencia de uso deben adaptarse a la tolerancia individual.

Retinol y retinoides

Los retinoides favorecen la renovación cutánea y se utilizan para mejorar la textura, las líneas, el fotoenvejecimiento y el tono desigual. Sin embargo, pueden provocar sequedad, descamación o irritación. Lo más recomendable es comenzar con una frecuencia baja y aumentar las aplicaciones de forma gradual según la tolerancia.

La Academia Americana de Dermatología señala que el retinol puede ayudar a mejorar la pigmentación y la textura, pero los retinoides no deben utilizarse durante el embarazo. 

Si se emplea retinol, es imprescindible utilizar protector solar cada mañana.

Ácidos exfoliantes

El ácido glicólico, el ácido láctico y otros exfoliantes químicos ayudan a retirar células acumuladas en la superficie, mejorar la textura y hacer que el tono parezca más uniforme. Sin embargo, una exfoliación excesiva puede dañar la barrera cutánea, provocar inflamación y empeorar la pigmentación postinflamatoria. No es aconsejable combinar varios ácidos, un exfoliante físico y un retinoide al mismo tiempo sin una indicación profesional.

Ácido tranexámico y otros ingredientes despigmentantes

El ácido tranexámico se utiliza en algunas fórmulas cosméticas destinadas a mejorar el tono desigual. En dermatología también puede emplearse, en determinadas formas y bajo supervisión médica, como parte del tratamiento del melasma.

La Academia Americana de Dermatología menciona el ácido tranexámico entre las opciones que un dermatólogo puede valorar para determinados pacientes.

En cosmética también se utilizan ingredientes como la arbutina, el ácido kójico, la cisteamina, el tiamidol y diferentes combinaciones antioxidantes. La eficacia final de un producto no depende únicamente del nombre de un ingrediente, sino también de su concentración, estabilidad, formulación y compatibilidad con el resto de la rutina. Puedes consultar una selección completa de productos para las manchas faciales en Unison.

¿Cómo crear una rutina para la piel con manchas solares?

Rutina de mañana y de noche para cuidar la piel con manchas solares

No existe una única rutina válida para todas las personas. Una piel seca y sensible, una piel con acné y una piel con melasma requieren estrategias diferentes. No obstante, una rutina básica puede organizarse de la siguiente forma.

Rutina de mañana

1. Limpieza suave
Utiliza un limpiador que retire las impurezas sin dejar sensación de tirantez. Una limpieza agresiva no acelera la reducción de las manchas y puede aumentar la sensibilidad.

2. Sérum antioxidante o corrector
Según las necesidades de la piel, puede contener vitamina C, niacinamida, ácido azelaico, ácido tranexámico u otros ingredientes destinados a mejorar el tono. Puedes consultar los sérums faciales disponibles en Unison.

3. Crema hidratante
Una barrera cutánea cuidada suele tolerar mejor los activos. Las pieles grasas pueden preferir una emulsión ligera, mientras que las pieles secas suelen necesitar texturas más nutritivas.

4. Protector solar
La protección solar debe ser el último paso de la rutina de mañana. Sin ella, los ingredientes correctores difícilmente ofrecerán un resultado estable y las manchas pueden volver a oscurecerse. Puedes elegir entre los protectores solares faciales de Unison.

Rutina de noche

1. Limpieza
Retira el maquillaje, el protector solar y las impurezas acumuladas durante el día. Cuando sea necesario, puede realizarse una doble limpieza, evitando siempre frotar en exceso.

2. Un activo principal
Puedes elegir un retinol, un ácido o un sérum despigmentante, pero no es recomendable introducir varios tratamientos intensivos al mismo tiempo. Empezar con un único activo permite valorar mejor su tolerancia y entender qué producto provoca una reacción si aparece irritación.

3. Crema reparadora
Una crema hidratante y calmante ayuda a mantener la barrera cutánea, especialmente cuando se utilizan retinoides o exfoliantes.

Combinaciones que conviene evitar

Es recomendable tener precaución al combinar:

  • un retinoide y un peeling intenso en la misma noche;
  • varios ácidos exfoliantes;
  • un exfoliante físico y una fórmula ácida;
  • varios activos nuevos al mismo tiempo;
  • tratamientos intensivos sobre una piel irritada;
  • ácidos o retinoides inmediatamente después de determinados procedimientos profesionales.

Si aparecen ardor persistente, inflamación, enrojecimiento intenso o descamación importante, suspende los productos irritantes y solicita una valoración profesional.

¿Se pueden tratar las manchas solares durante el verano?

No es necesario abandonar por completo el cuidado despigmentante durante el verano. La fotoprotección, la limpieza suave, la hidratación, los antioxidantes y algunos ingredientes correctores pueden utilizarse durante todo el año. Sin embargo, en épocas de alta radiación es necesario ser especialmente prudente con los peelings intensos, las altas concentraciones de ácidos y los procedimientos que dejan la piel temporalmente más vulnerable.

El retinol tampoco tiene que suspenderse automáticamente durante todo el verano si la piel ya lo tolera, se utiliza por la noche y se mantiene una fotoprotección estricta. No obstante, es mejor no iniciar un retinoide justo antes de unas vacaciones en la playa o de un periodo de exposición solar intensa.

Si existe irritación, quemadura solar o descamación importante, los activos intensivos deben interrumpirse temporalmente.

¿Qué tratamientos profesionales se utilizan para las manchas solares?

Antes de realizar cualquier procedimiento, es necesario identificar el tipo de pigmentación. Un tratamiento adecuado para un léntigo solar puede no ser apropiado para el melasma.

Peelings químicos

Los peelings químicos provocan una exfoliación controlada de la piel y pueden utilizarse para mejorar la textura y determinadas alteraciones del tono. La intensidad, la composición y el tiempo de exposición deben ser seleccionados por un profesional. Entre las posibles reacciones se encuentran el enrojecimiento, la irritación y las alteraciones temporales o persistentes del color.

La Mayo Clinic explica que los peelings pueden ayudar a mejorar el tono y algunas manchas, pero también hacen que la piel sea temporalmente más sensible al sol.

Láser y luz pulsada intensa

Los láseres y la luz pulsada intensa pueden utilizarse para tratar algunos léntigos solares. El dispositivo y los parámetros deben elegirse después de una valoración dermatológica. En el melasma, los tratamientos con energía requieren especial prudencia porque el calor y la inflamación pueden empeorar la pigmentación.

La Academia Española de Dermatología y Venereología señala que la luz pulsada y determinados láseres son opciones habituales para los léntigos, mientras que los protocolos para el melasma solo son apropiados en casos seleccionados y bajo control dermatológico.

Tratamientos médicos despigmentantes

Un dermatólogo puede prescribir hidroquinona, retinoides, combinaciones médicas u otros tratamientos no disponibles como cosméticos convencionales. Estas opciones tienen contraindicaciones y pueden causar irritación, sequedad o alteraciones de la pigmentación cuando se utilizan de forma inadecuada. No deben emplearse sin supervisión profesional.

Preguntas frecuentes sobre las manchas solares

¿Por qué aparecen manchas solares en la cara?
El rostro es una de las zonas que recibe mayor exposición diaria a la radiación ultravioleta y a la luz visible. Los pómulos, la frente, la nariz y la zona del labio superior son especialmente propensos a desarrollar pigmentación. También pueden intervenir la predisposición genética, los cambios hormonales y la inflamación.

¿Se pueden eliminar completamente las manchas solares?
Algunos léntigos solares pueden aclararse de forma considerable o eliminarse mediante procedimientos profesionales. Sin embargo, esto no impide que aparezcan nuevas manchas si la piel continúa exponiéndose al sol sin suficiente protección. En el caso del melasma, es más correcto hablar de control y reducción de la pigmentación que de una eliminación definitiva.

¿Cómo puedo saber si una mancha es solar o melasma?
El léntigo solar suele ser una mancha aislada, redonda u ovalada y con bordes relativamente definidos. El melasma suele aparecer en forma de zonas más amplias, irregulares y simétricas. Estas diferencias orientan, pero no sustituyen una valoración dermatológica.

¿Las manchas solares pueden ser peligrosas?
La mayoría de los léntigos solares son benignos. Sin embargo, algunas lesiones cutáneas pueden parecer una simple mancha. Una lesión que cambia, crece, sangra, presenta bordes irregulares o varios colores debe ser examinada por un dermatólogo antes de aplicar productos despigmentantes.

¿Cuál es la mejor crema para las manchas solares?
No existe una única crema que sea la mejor para todos los tipos de pigmentación. La elección depende de la causa de las manchas, del tipo de piel, de su sensibilidad y del resto de la rutina. Algunas personas pueden beneficiarse de vitamina C o niacinamida, mientras que otras necesitan ácido azelaico, retinol o una fórmula despigmentante específica. Puedes consultar los productos para manchas faciales disponibles en Unison, pero ante una mancha nueva o dudosa es necesario acudir primero a un dermatólogo.

¿Por qué aparecen manchas aunque utilice SPF 50?
Puede suceder porque se aplica una cantidad insuficiente, el protector no se renueva, se olvidan determinadas zonas o el producto se elimina con el sudor, el agua y el contacto. También es posible que la pigmentación esté relacionada con hormonas, inflamación o daño solar acumulado durante años anteriores.

¿El SPF 50 evita todas las manchas?
No. Un protector SPF 50 reduce significativamente la cantidad de radiación que llega a la piel, pero no ofrece una protección absoluta. Para mejorar la prevención es necesario aplicarlo correctamente, renovarlo y combinarlo con sombra, sombrero, gafas de sol y otras medidas físicas.

¿Es necesario utilizar protector solar en invierno?
Sí, especialmente cuando existe melasma, hiperpigmentación o una rutina con retinol y ácidos. La radiación ultravioleta actúa durante todo el año, aunque su intensidad sea diferente según la estación.¿La vitamina C ayuda a reducir las manchas solares? La vitamina C puede contribuir a mejorar la luminosidad y a conseguir un tono visualmente más uniforme. También aporta protección antioxidante. Sin embargo, no sustituye al protector solar ni elimina por sí sola todos los tipos de manchas.

¿Se puede usar retinol durante el verano?
Sí, siempre que la piel ya lo tolere, se aplique por la noche y se mantenga una protección solar rigurosa. No es recomendable comenzar un retinoide antes de una exposición solar intensa ni seguir aplicándolo sobre una piel irritada o quemada.

¿Cuánto tiempo se necesita para notar resultados?
Los cosméticos actúan de forma gradual. Algunas personas observan cambios después de varias semanas, pero la mejora de una pigmentación marcada puede requerir varios meses. La Academia Americana de Dermatología explica que los tratamientos del melasma suelen necesitar tiempo y constancia para producir cambios visibles.

¿Cuándo debo acudir a un dermatólogo?
Es necesario consultar cuando una mancha cambia, crece, sangra, tiene bordes irregulares, presenta varios colores o se diferencia claramente de las demás. También conviene solicitar asesoramiento si la pigmentación se extiende rápidamente, si no estás seguro de su origen o si los cosméticos provocan irritación persistente.

La constancia y la fotoprotección son la base del cuidado antimanchas

El tratamiento de las manchas solares no comienza con el producto más fuerte, sino con una identificación correcta del tipo de pigmentación y una protección solar diaria. Incluso una sesión profesional puede ofrecer resultados poco duraderos si después la piel continúa expuesta al sol sin protección suficiente. Del mismo modo, una rutina constante, respetuosa con la barrera cutánea y acompañada de un SPF adecuado puede ayudar a conseguir un tono más uniforme y a prevenir nuevas manchas.

En Unison puedes encontrar productos para manchas faciales, sérums faciales y protectores solares faciales para crear una rutina adaptada a las necesidades de tu piel.

Descubre una selección profesional de productos para cuidar la piel con manchas y convierte la protección solar diaria en el paso más importante de tu rutina.

Este contenido tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye el diagnóstico ni las recomendaciones de un dermatólogo. Las manchas nuevas, cambiantes o de aspecto irregular deben ser evaluadas por un profesional antes de iniciar un tratamiento cosmético o médico.

 

Deja un comentario

Unison

Sobre el autor

Iryna Velychko, Fundadora de Unison Barcelona

Iryna Velychko es la fundadora de la clínica Unison Barcelona, especialista en cuidado facial y dermocosmética con una visión centrada en resultados naturales y salud cutánea. Con más de 17 años de experiencia profesional en tratamientos personalizados y rutinas de belleza avanzadas, Iryna combina conocimiento técnico con un enfoque humano y cercano:

«La belleza comienza con el cuidado – ¡permítame cuidar de usted!»

A lo largo de su carrera, ha asesorado a cientos de clientes en la elección de productos y protocolos adaptados a cada tipo de piel, desde piel sensible hasta necesidades antiedad y manchas. Iryna supervisa personalmente los contenidos de Unison para garantizar información veraz, práctica y respaldada por la ciencia.

Instagram